LA CALIDAD EDUCATIVA, EN
DEBATE
Para el próximo domingo se espera que por lo menos 18
mil 589 estudiantes del grado onces de bachillerato en el Tolima(incluyendo
Ibagué), cifra que puede llegar a ser de 36 mil 295 en caso de que a ellos se
sumen estudiantes de los grado décimo y los egresados que repetin examen para mejorar puntajes, deberán
presentar las pruebas SABER 11 que realiza el ICFES anualmente en dos fechas,
para el calendario A y para el calendario B.
Desde ya y durante el resto del año, muy seguramente se
estará hablando de estos resultados que parcialmente dicen algo o mucho sobre
la calidad educativa, en especial sobre la calidad de los aprendizajes y el
desempeño académico de nuestros estudiantes. Porque estamos bajo el modelo de
la eficacia escolar (Movimiento de escuelas eficaces) centrado en los resultados de los estudiantes y poco en
otros factores de la calidad.
Precisamente, en fecha anterior, en esta página divulgué los resultados del
estudio sobre factores asociados a los resultados de las pruebas SABER para los
grados quinto y noveno , realizadas en el año 2009(Qué hacer para mejorar los
resultados de las pruebas SABER?) Dicho estudio del ICFES originó varias
reacciones, entre ellas la del doctor en educación, Néstor Roberto Cardoso
Erlam, profesor de la Universidad del Tolima.
¿Cuál es la réplica de Cardoso? ”Respetuosamente me
permito hacer los siguientes comentarios .Se señala en la columna que el
factor socioeconómico es determinante en los resultados. Tengo mis serios
reparos al asunto si no se dilucida que una cosa es lo social (o cultural?) y
otra lo económico. Esto es que, no es totalmente cierto que a mayor
dinero mayor puntaje pero sí se espera que a mayor nivel cultural mayor nivel
cognitivo. El asunto podría ser válido en uno de los extremos de la escala
económica, en la intermedia el problema merece mayor estudio. Verlo de otra
manera es condenar a quienes tienen bajos recursos y alimentar esa cadena de
pensamiento. Considero que lo del nivel económico, en nuestro medio, lo
determina el recibo de pago del agua o la luz y ese criterio es acomodado,
entonces todos nos sentimos pobres en unas ocasiones y más o menos ricos cuando
de mostrar autos o posesiones de bienes se trata.
Acá lo que puede ocurrir es que los colegios donde
estudian chicos y chicas cuyos padres cancelan altos costos de matrícula
generan procesos de mayor control sobre los docentes en consecuencia mayor selección”.
RECLAMO DE UN NUEVO MODELO DE EVALUACIÓN
La reacción del rector de la Institución Educativa San
Isidoro de El Espinal, Helio Fabio Jiménez Narváez, es sobre el
mismo tema:
“ Todos queremos calificar porque pertenecemos a
esa histórica cultura del miedo a la nota, al puntaje, al promedio. En todos
los lugares donde nos encontremos somos calificados. Sin embargo, la tendencia
de los nuevos teóricos de finales del siglo anterior y algunos vigentes en el
presente, nos invitan a repensar que la evaluación no es calificar, ni
certificar, ni emitir juicios para establecer jerarquías. Con eso
solo fortalecemos los rangos de poder y la irreconciliable división
social por culpa de la pobreza. Deberíamos proponer un nuevo modelo de
evaluación que integre las fuerzas institucionales hacia alcanzar indicadores
de procesos evaluativos”.
ACCESO GRATUITO A LA EDUCACIÓN SUPERIOR
Otro de los temas del estudio del ICFES sobre factores
asociados se refiere a la repitencia y al respecto Cardoso Erlam opina: “Sobre
la repitencia la solución me parece muy mecánica, que los chicos no pierdan
años para que obtengan mayor puntaje? Precisamente la tendencia es acabar con
la norma por la cual sólo pueden repetir máximo el 5%. Considero que aumentando
este % tendríamos unos años de adaptación e incremento del problema
pero luego una readaptación al sistema”.
De otra parte, sobre las oportunidades de acceso a la
educación superior la propuesta de este
investigador es la de la gratuidad: “No podemos olvidar que para los estudiantes
de recursos medios las pruebas SABER no significan calidad educativa
sino posibilidad de ingresar a una IE superior pública y que desde antes para
un alto porcentaje de ellos esa opción ha sido cancelada. ¿Qué porcentaje de
estudiantes de media aspiran, desean, necesitan y hacen esfuerzo especial para
obtener un decil alto en las pruebas? Me temo que es muy bajo. Esos
factores no los estudia o lo esconde el informe del ICFES en
cuestión.
Si la matrícula fuera gratuita, quizá, los indicadores
cambiarían totalmente e ingresarían no los más pudientes económicamente sino
los más capaces intelectualmente.
Para los estratos altos, considero que las pruebas
SABER tampoco significan calidad educativa asociada a tales pruebas, de todas
maneras la llevan ganada con o sin altos puntajes. Entonces la
solución política real y necesaria es educación superior gratuita y
por mérito cognitivo. Con todo respeto, allá es que hay que apuntar”.
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